Vinculación del monomito


 “Sin embargo, estas fantasías son hechos,
y la fantasía tiene una realidad propia.
Y es que no hay que olvidar que la fantasía
no es "nada". Por supuesto que no es un objeto tangible
pero, sin embargo, es un hecho, es una forma de energía,
a pesar del hecho de que no podemos medirla.
Es una manifestación de algo.
Entonces los eventos psíquicos son hechos,
son realidades.”
C. Jung


En este texto vamos a realizar un análisis de la película “El rey león” de 1994, dirigida por Rob Minkoff y Roger Allers y llevada a la pantalla grande a través de la industria Disney; este análisis será guiado por el texto de Joseph Campbell (1959) “El héroe de las mil caras” en el que el autor hace un estudio de los mitos y diversas narraciones creadas por los seres humanos a lo largo de la historia y a lo ancho del mundo que lo lleva a diversas y muy interesantes conclusiones.

El trabajo de Campbell, más que una teoría con respecto al análisis de los mitos en sí mismos (conocer qué es un mito), es una investigación acerca de la función de los mismos que lo lleva a identificar un esquema común en todos ellos. No importa el momento histórico, ni el lugar en el que se haya gestado un mito, una historia, una narrativa siempre encontramos el mismo camino argumentativo. Este esquema permite que cada grupo social, asentado en su propio tiempo histórico, deje testimonio de las necesidades y obsesiones del individuo, la raza y la época (Chamorro, 2017). Es un abordaje desde lo psicológico que se hermana con el psicoanálisis en cuanto a que el autor nos comparte que el mito tiene una estrecha relación con el mundo onírico tan estudiado por Freud. “El sueño es el mito personalizado, el mito es el sueño despersonalizado; tanto el mito como el sueño son simbólicos del mismo modo general que la dinámica de la psique” (Campbell, 1959).

Sin embargo, esta propuesta de análisis está vinculada estrechamente con parte de la psicología jungiana, particularmente con los conceptos de arquetipo[1] y de inconsciente colectivo[2], pues para Campbell “las narraciones y las imágenes simbólicas se almacenan en el inconsciente, de modo que nunca son abandonadas, por lo que determinan los comportamientos y las acciones de la conciencia” (Chamorro, 2017, p.7). Toma, entonces de Joyce, el término de “monomito” para designar a un esquema mítico, elemental y transcultural que reconoce en cada una de las historias estudiadas en su trabajo y considera que este esquema, al modo del inconsciente colectivo jungiano, es transmitido a lo largo del tiempo de forma inconsciente mediante las imágenes simbólicas encerradas en nuestra psique. Incluso se aventura a proponer una visión cosmogónica en este proceso creador de los mitos. “No sería exagerado decir que el mito es la entrada secreta, por la cual las inagotables energías del cosmos se vierten sobre las manifestaciones culturales humanas” (Campbell, 1959).

            En este esquema campbelliano el eje es el héroe y su aventura arquetípica que puede resumirse en tres etapas: partida (o salida), iniciación y retorno. Este es un modelo cíclico y flexible. Es también un modelo mitológico, expresión simbólica del inconsciente colectivo. Campbell va más allá de Jung al proponer una representación del universo en un ciclo cosmogónico en el que la tríada se entiende como nacimiento, vida y muerte y se vuelve cíclico con la resurrección. Es un mundo sin fin. Todas las cosas se repiten a sí mismas. Desde el aspecto psicológico podemos decir que el héroe inicia como un individuo singular y durante su viaje se transforma, despersonalizándose progresivamente, abandonando su ego y ampliando las fronteras de su mundo previo. Es superar los traumas infantiles y adentrarse en el mundo adulto (Chamorro, 2017, p.9). Es un proceso de madurez y aprendizaje en el que hay una compresión espiritual del ciclo cosmogónico que permite al individuo reconocerse como parte del todo.

Entonces, el monomito es un representación cosmogónica, un modelo de aprendizaje y un modelo narrativo-estructural (Chamorro, 2017, p.10). Y desde esta última perspectiva abordaremos la película de “El Rey León”. Para ello, seguiremos el esquema campbelliano que consiste en las siguientes etapas:

  • Partida o salida (es la aventura del héroe antes de cumplir la misión) que está integrada por cinco momentos: el llamado a la aventura, el rechazo de la llamada, la ayuda sobrenatural, el cruce del primer umbral y el vientre de la ballena.
  • Iniciación (son las aventuras del héroe a lo largo de la historia) que incluye seis momentos: las distintas pruebas, el encuentro con la diosa, las tentaciones, la reconciliación con el padre, la apoteosis, el don final.
  • Y el retorno (el regreso del héroe con los conocimientos, dones o competencias adquiridas) que pasa también por seis etapas: la negativa a regresar, el vuelo mágico, el rescate del exterior, el cruce del umbral de retorno, el maestro de los dos mundos, la libertad para vivir.

A continuación, haremos un análisis de estas etapas en la película mencionada recordando que Campbell señaló que este esquema es flexible, que no han de presentarse forzosamente los 17 momentos que propone, pero que, en el cuerpo general del argumento, es posible siempre identificar cuando menos la tríada principal: partida-iniciación-retorno, pues esto, además, queda inserto en esta colectividad como el símbolo de lo heroico, de lo trascendental, de la reconversión. El análisis lo realizaré siguiendo la secuencia de la película y estableciendo comparativos con el esquema campbelliano. Por momentos, se perderá la cronología propuesta por Campbell y mencionaré elementos de una etapa en otras (me apego al criterio de flexibilidad), pero se mostrará cómo en esta historia de Disney también se cumple con lo esencial de lo planteado por Campbell.

En la película de la que nos ocuparemos, el protagonista, quien será nuestro héroe, es Simba, hijo del rey león Mufasa. Simba, como hijo del rey, está predestinado a gobernar las tierras de su reino cuando sea el momento. Sin embargo, Simba tiene un enemigo importante, su tío Scar, hermano de su padre y quien sería el heredero al trono si Simba no hubiese nacido.

            La película da inicio dejándonos ver la vida de Simba aún cachorro; una existencia tranquila con unos padres amorosos, una madre muy paciente y un padre poderoso que está enseñando a Simba a seguir su camino para cuando sea su turno de convertirse en rey. Sin embargo, su tío Scar planea con las hienas cómo librarse de él hasta que finalmente consigue involucrarlo en una estampida en la que, al tratar de salvar a su hijo, Mufasa muere. Scar aprovecha la situación para hacer sentir a Simba responsable de la muerte de su padre y lo orilla a dejar el reino. Este momento de la película puede considerarse como el inicio de la etapa de la salida o de la partida. La primera fase es “la llamada a la aventura”; en el caso de Simba, es un evento trágico el que lo lleva a iniciar el camino partiendo de su lugar de origen. La culpa lo motiva a abandonarlo todo. Campbell contempla en este punto un momento en el que el héroe rechaza este llamado, pero no aplica en el caso de Simba, pues en ningún momento se cuestiona abandonar el reino, simplemente lo hace cargado con la culpa de la muerte de su padre.

            Simba camina hasta perderse en el desierto y desfallecer. Este momento podría considerarse como el de la “ayuda sobrenatural”, pues aparecen en escena Timón y Pumba, dos animales de la selva que lo salvarán de morir y lo llevarán a vivir con ellos, enseñándole una forma de vivir tranquila y despreocupada. Abro un paréntesis para una disertación. Siguiendo el orden de las etapas de Campbell y acompasándolas con el de la película, en este punto se empalman la “ayuda sobrenatural” con la aparición de estos personajes que lo han de guiar en esta nueva etapa de su vida en el exilio y que podría corresponder a la segunda etapa de Campbell llamada “iniciación”; sin embargo, posteriormente haré un nuevo llamado de atención sobre otro personaje que se acomoda mejor en esta descripción, pero que aparece más adelante. Quizá lo más importante de un análisis desde Campbell es identificar los patrones que él ha descubierto aunque no sea posible registrarlos en el mismo orden en que los presenta el autor.

            Siguiendo con la trama de la película, Simba se queda con Timón y Pumba a vivir y en su reino lo dan por desaparecido o muerto. Al cabo del tiempo, Simba, convertido ya en león, tiene un encuentro importante. Y aquí nuevamente es importante señalar que, para adecuar nuestro análisis, será necesario obviar un par de momentos propuestos por Campbell: “el cruce del primer umbral” y “el vientre de la ballena”, pues esta etapa que podría ser la de iniciación, transcurre en la película en ese tiempo narrativo fuera de lo temporal que permite sentir cómo los años han transcurrido y el tiempo ha operado su cambio en el héroe. No tenemos datos de peligros y de momentos más intensos. Sin embargo, vuelvo a anotar, que más adelante sí habrá momentos así, pero estarán circunscritos a la siguiente etapa. Quizá lo importante en este punto es dejar un precedente que le de mayor relevancia a la etapa del regreso. También llegué a considerar que, la escena que sigue y que a continuación narraré, podía haber sido en realidad la etapa primera del “llamado a la aventura”, porque aquí sí observaremos la resistencia del héroe al llamado (al de rescatar a su reino), pero esta también puede ser la negativa a regresar.

            Pero retomemos nuestra narración. Hablaba de un encuentro importante, pues en este tiempo, tan agradable para Simba, de haber ya dejado atrás (aparentemente) la muerte de su padre, un día se reencuentra con su mejor amiga de cuando era un cachorro, Nala. Se vuelven a ver con mucho gusto y descubren que están enamorados uno del otro. Esto puede situarse en “el encuentro con la diosa” de la etapa de la “iniciación”. Nala representa esa figura femenina que puede infundirle el valor que le hace falta para volver, pero esto no será fácil. Nala le pide que vuelva porque Scar está acabando con el reino, pero Simba se rehúsa. Aquí podemos considerar como “tentación” el sistema de vida que representan Timón y Pumba y que, aunado a la culpa por la muerte de su padre que había creído superada y que ahora resurge, son el motivo por el cual, Simba se niega a volver. Esta parte es como aquella de “la negativa a regresar” que se encuentra en la etapa siguiente del “regreso” y entonces aquí nuestro análisis se enreda un poco y es donde mencionaba que comentaré los elementos campbellianos aunque pierdan la cronología dada por su autor.

            Aparece en escena Rafiki, el brujo del reino, quien lo lleva a reencontrarse con su padre y le permite la reconciliación y el perdón para sí mismo. Aquí encontramos un elemento de la primera etapa, el de la “ayuda sobrenatural” y también el final de la segunda etapa en la que se condensan: “la reconciliación con el padre”, “la apoteosis” y “el don final”. Simba aborda entonces la tercera etapa: “el regreso” tras haber recuperado la confianza en sí mismo y tras haber asumido su destino como rey león. En esta etapa tenemos los siguientes momentos que al revisarlos veremos que han aparecido en la etapa anterior: “la negativa a regresar”, “el cruce del umbral”, “el maestro de los dos mundos” y “la libertad para vivir”, que son todos momentos relacionados con el proceso de reencuentro consigo mismo y su destino tras el encuentro con su padre propiciado por el brujo; sin embargo, otros momentos como “el vuelo mágico” y “el rescate del exterior” son presentados en el final de la película, incluso se parecen a “el vientre de la ballena”, pues en este punto de la película es cuando Simba vive la batalla más importante, confronta a su enemigo y lo vence, logrando cerrar el ciclo, asumiendo en el mismo sitio en el que comienza la película, la misión de gobernar.

            Como conclusión quiero compartir lo interesante que ha resultado la lectura del trabajo de Campbell y su acercamiento a los conceptos jungianos de arquetipo e inconsciente colectivo, pues al estudiar a Jung siempre queda un dejo de misticismo cuando se abordan estos temas; pero al leer a Campbell, uno termina cuestionándose la existencia de esta forma de inconsciente y lo trascendental que puede ser para la vida de las personas.

            Un ejemplo en sus propias palabras:

         “Sólo el nacimiento puede conquistar la muerte, el nacimiento, no de algo viejo, sino de algo nuevo. Dentro del alma, dentro del cuerpo social, si nuestro destino es experimentar una larga supervivencia, debe haber una continua recurrencia del 'nacimiento' para nulificar las inevitables recurrencias de la muerte. Porque por medio de nuestras victorias, si no sufrimos una regeneración, el trabajo de Némesis se lleva a cabo: la perdición nace del mismo huevo que nuestra virtud.” (Campbell, 1959).

En esta cita se vincula la idea del ciclo cosmogónico que se desprende de una traspolación del análisis y esquema literario a una representación del universo en la que el ciclo partida-iniciación-retorno, se convierten en nacimiento-vida-muerte y la reencarnación terminaría de conformar este mundo sin fín.

Y me gustaría cerrar con otra cita:

“Y donde habíamos pensado encontrar algo abominable, encontraremos un dios; y donde habíamos pensado matar a otro, nos mataremos a nosotros mismos; y donde habíamos pensado que salíamos, llegaremos al centro de nuestra propia existencia; y donde habíamos pensado que estaríamos solos, estaremos con el mundo.” (Campbell, 1959).

 

 

 

Referencias

Campbell, J. (1959). El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito. Fondo de Cultura Económica. https://evolucionartecoach.com/wp-content/uploads/2020/05/el-heroe-de-las-mil-caras.pdf

Chamorro Ramos, A. (2017). El viaje del héroe campbelliano. Continuidad y ruptura del monomito en la fantasía épica contemporánea. Facultat de H’umanitats. Universitat Pompeu Fabra. https://repositori.upf.edu/bitstream/handle/10230/33646/Chamorro_2017.pdf?sequence=1&isAllowed=y

 Rob, R. y Roger, R. (Directores). (1994). El Rey León [Película]. Walt Disney Pictures.



[1] Pueden considerarse patrones emocionales y de conducta que pertenecen al inconsciente colectivo y que son heredados del contexto cultural, que le dan sentido a la existencia y que influyen en el comportamiento. Aparecen bajo diferentes formas en todas las culturas.

[2] Conjunto de símbolos primitivos contenidos en el inconsciente, entendido éste como fenómeno colectivo, que moldean y determinan a los seres humanos y se expresa a través de los arquetipos.

Comentarios