Utopía, diferenciación y libertad: puntos de encuentro entre la Educación Libre en el Marco Institucional (ELMI) y la Pedagogía Contemporánea
decisión por
libre que sea podrá ser tomadade una sola
vez y para siempre. Es unalabor
titánica, prometeica, la que libramoscotidianamente
para sostenernos de frentea la utopía
de construir al hombre.Julieta Valentina García Méndez
La Educación Libre en
el Marco Institucional (ELMI) es una propuesta teórico- metodológica que da
sustento a un proyecto pedagógico emergente en la transición paradigmática que atraviesa
la sociedad humana, caracterizada por la pérdida de certezas que alguna vez
dieron sentido a la existencia de quienes habitamos el planeta Tierra y que hoy
están en entredicho. En el Siglo de las Luces se propuso como aquello que
determina lo real a la razón y nos fuimos descobijando del sentimiento de
pertenencia al mundo, lo que Fromm, dos siglos después, enunciaría como
separatidad (Fromm, 2015, p. 22). En esta ausencia de dioses y demonios, el ser
humano, colocado como la punta de flecha de su propia evolución, desvinculado
de la primordial conexión con el mundo natural, aprendió a cuestionar todo lo
evidente, pero no hubo tiempo de sostener la posibilidad creadora para todos y
todas. La angustia ha permeado la cotidianidad, el deseo se ha colocado en
puntos de acceso fácil como las redes y los grandes centros comerciales.
Y en este periplo convocado
por la búsqueda de sentido, el ser humano ha trazado lo que quedó de aquel
siglo de la iluminación: los derechos del hombre (hoy extendidos a todos los
géneros) como lo único incuestionable, inamovible, irrenunciable, veraz,
verídico, certero. Este homo ius humanum[1]
ha perdido aún el sentido de lo que defiende, pues los derechos de los que
tanto se exige su cumplimiento no surgieron como “mis derechos” sino como los
derechos del otro y mi obligación moral, humana, ética de defenderlos, de
procurarlos, de hacerlos valer. Es un síntoma más de la vacuidad existencial en
la que habitamos actualmente.
La ELMI es la base de
un proyecto de pedagógico que he venido estructurando a partir del encuentro en
la escuela con las nuevas realidades: estudiantes que habitan el mundo de una
manera diferente a como lo hacíamos décadas atrás, padres de familia que
comprenden y viven la crianza de sus hijos con más angustia que certeza, con un
deseo desbordado de hacer feliz a su descendencia, aun cuando Freud ya
compartió un siglo atrás que esto es imposible, incluso no deseable. En este
contexto, la escuela está sufriendo una fuerte sacudida como institución. Se
desmorona el sentido de su presencia; se atisba en el horizonte una nueva
estructura que puede dar cabida a la sociedad actual, que puede ser la
respuesta para quienes habitamos esta institución, pero falta la valentía que
se requiere para transformar lo que hubo en lo que podría haber, para renunciar
de una vez por todas al paradigma inservible, previo al Siglo de las Luces, que
determinaba una forma mística de la existencia humana, y dar paso a una nueva
forma de ser personas, mundo, realidad.
La utopía es entonces
la posibilidad de sostener el presente. Y en estas condiciones se vuelve
fundamental comprender que un proyecto pedagógico debe aportar claridad en la
utopía que propone, coherencia en la acción cotidiana y argumentos para
explicar, interpretar y dar sentido a los problemas presentes. En palabras de
Castoriadis: "La praxis no puede eliminar la necesidad de elucidar el
porvenir que quiere" (2013, p. 177). Y, yendo más profundamente en esta
encomienda, García Méndez apunta: “La utopía es por todo caso la historia de
una deseo de solventar las necesidades por una vía que le devuelva su dignidad
a la condición humana” (1996, p. 5).
La ELMI propone
entonces el camino de vuelta al ser humano, la recuperación de lo que se es y
que se ha extraviado en este absurdo sinsentido que nos envuelve cada día
cuando miramos un mundo que no parece que esté logrando sobrevivir-SE. Los
principios que la ELMI propone son tres: el poder del maestro, la dimensión
simbólica y el discurso creador. Esta propuesta tiene tres fundamentos: la
educación creadora, la educación inclusiva y la educación moral; y sus
elementos son: el diálogo, el consenso, la libertad y la autorregulación. La
utopía se inscribe en la posibilidad de acompañar el desarrollo de personas que
puedan colocarse en el mundo desde una perspectiva creadora, transformadora de
su realidad y que esta sea una posición ética en la que el otro adquiera esa
calidad del rostro del otro convocada por Levinas (Pintado Fernández, 2024).
En esta propuesta, la
diferenciación es esencial, ya no como desviación o locura, como etiqueta o
diagnóstico, sino como el respeto profundo a las diferentes formas de mirar y
entender tanto al mundo, como al otro, como a uno mismo. “[…] la diferenciación
tiende al infinito […] el punto crucial de la utopía es que garantiza que
ninguna diferencia será desventaja” (García Méndez, 1996, p. 2). Hemos perdido
la brújula en cuanto a qué es lo diferente y cómo acomodarlo en las aulas. Nos
fuimos de un extremo a otro en el continnum de la diversidad humana. A
veces sólo hace falta reconocer que no hay nada que reconocer, que simplemente
se es, con toda la complejidad que se encierra en el SER, en el existir.
El miedo, esa forma
natural de la recepción del mundo a lo humano, o de lo que el humano traduce
del mundo cuando arriba a él, y las dependencias que desarrollamos para
sobrevivir al miedo y a la vida, dicho por Recalcati: “Todos hemos sido gritos
que se pierden en la noche […] el grito busca en la soledad de la noche una
respuesta en el otro” (2014, p. 41) nos habitan desde el principio. La
libertad, desde la perspectiva de la ELMI, no se refiere al rompimiento con las
dependencias ni al abandono del miedo. En este contexto, la libertad está
vinculada con la conciencia y la toma de decisiones… una toma de decisión
consciente. Conciencia, valentía y decisión: la fórmula para el ejercicio de la
libertad. Y este proyecto pedagógico acompaña la construcción de la libertad a
partir de permitir el desarrollo de la expresión creadora, del potencial
transformador de los seres humanos:
La creatividad es la
fuente de la renovación del hombre, su carga revolucionaria; pero es también la
negación del conocimiento o la sensibilidad establecidos por la sociedad. Por
ello es capaz de inquietar y conmover. Por ello irrita, trastorna y cambia la
conciencia de los hombres. (Gordillo, 1977, p. 42)
La Pedagogía
Contemporánea propone una perspectiva desde la que “es posible configurar
problemas actuales, relevantes, frecuentes y lancinantes para idear, diseñar
proyectos pedagógicos en general y curriculares en particular que abonen al
bienestar para todos y cada uno, así como la conservación y cuidado del planeta”
(García Méndez y Sánchez Vázquez del Mercado, 2023, p. 185). Esta disciplina
filosófica converge con la ELMI en su vocación utópica, en su emergencia
propositiva para la configuración de una existencia humana esperanzada en un
mundo mejor desde la perspectiva de lo habitable, amable, ético, responsable.
La pedagogía
contemporánea con vocación utópica, apela a una configuración del campo
pedagógico a expensas de la estructura formal de la utopía (es crítica a su
sociedad histórica, la recuperación magistral de su cultura histórica y la
fantasía lúcida y atenta que busca un mundo mejor para todos y cada uno), que
siendo arte aporta el principio esperanza basada en la cultura contemporánea,
en dónde la utopía aparece como la garantía de que los fines pedagógicos son
legítimos. (García Méndez y Sánchez Vázquez del Mercado, 2023, p. 186)
De modo más abarcador,
la Pedagogía Contemporánea trabaja en la formación de docentes con una posición
ética que asuma diversos aspectos relacionados con el bienestar humano y
planetario y con la responsabilidad que implica la relación con el otro, el cual
adquiere la forma y la connotación del “estudiante”. La posibilidad de
construir espacios áulicos en los que los estudiantes puedan existir sin
renunciar a ser, sin la angustia de no pertenecer, con la certeza de estar
aportando al mundo simientes de la plenitud que puede alcanzarse en un grupo
social, es elemento relevante tanto de la Pedagogía Contemporánea como de la
ELMI. En ambas propuestas, la diferenciación, la libertad se encaminan en una
utopía que recurre a diversos conocimientos, incluidos los psicoanalíticos,
para sostener la posibilidad de una relación pedagógica responsable y ética. “Este
es el punto más espinoso de la responsabilidad del educador, puesto que para
educar al hombre deberíamos considerar que es la única especie que debe
anteponer una ética a su condición de ser” (García Méndez, 1996, p. 5).
La
crítica a la sociedad, a lo que se presenta hoy como un intento de lo posible,
de lo que ha quedado como alternativa a este mundo que se nos salió de las
manos, es fundamento para la acción creadora. La separatidad puede aliviarse en
la reconexión con el mundo natural, con nosotros mismos, con los que vendrán
después de nosotros. La emergencia de proyectos pedagógicos que tracen la
utopía que les da razón es fundamental para abrir posibilidades a nuevas formas
de existencia, al retorno a lo que es válido recuperar y al sostenimiento de la
libertad que se yergue desde la dignidad para tomar decisiones que aporten a la
edificación colectiva de un mundo mejor, con todo lo abstracto, complejo e
indeterminado de este deseo.
Referencias
Castoriadis, C. (2013). La
institución imaginaria de la sociedad. Tusquets Editores
Fromm, E. (2015). El arte de
amar. Editorial Planeta
García Méndez, J.V. (1996). Utopía
y proyecto pedagógico. Perfiles educativos 18(74), pp. 5-19. https://www.redalyc.org/pdf/132/13207401.pdf
García Méndez, J.V. y Sánchez
Vázquez del Mercado, M. (2023). Pedagogía Contemporánea. Informe Científico
Técnico UNPA 15(2), pp. 185-197. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8960471
Gordillo, J. (1977). Lo que el
niño enseña al hombre. Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos
Avanzados en la Educación C.E.M.P.A.E.
Pintado Fernández, O. (2024). Emmanuel
Levinas. Pensar lo impensable. Editorial Ciudad Nueva
[1] Concepto que propongo y explico en
otros textos.
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